revocos tradicionales con morteros de cal y estucos
I jornada técnica  2005

Juan Rivas González               Roberto Villalvilla Herrero

 

Cuando nos propusimos realizar estas jornadas sobre revocos tradicionales y estucos de cal, teníamos claros cuales eran nuestros objetivos.

También teníamos muy claro cual era el marco que iba a recoger esta experiencia, porque lo habíamos elegido así y las dificultades que se nos iban a presentar.

Pero había algo  que jugaba a nuestro favor y era que sabíamos perfectamente a lo que nos enfrentábamos.

La experiencia nos ha resultado satisfactoria y además muy grata, hasta el punto de que ahora y con más fuerza que nunca nos gustaría repetirla cuantas veces haga falta e incluso en otras de las técnicas de albañilería, que tanto nos gusta, como son las bóvedas tabicadas o las construcciones de adobe y tapial.

El marco para la realización de estas jornadas, no era él más ideal pero era uno de nuestros objetivos, a saber: enseñar y transmitir de una forma práctica y clara  a nuestros alumnos de las Escuelas Taller en las que trabajamos actualmente, el conocimiento sobre la cal y algunas de sus técnicas, bueno, o parte del conocimiento por lo menos.

Cuando decimos de repetir estas jornadas estamos pensando en realizarlas con otro tipo de “alumnos”  como pueden ser profesionales de la construcción, llámense arquitectos o albañiles, profesionales de pintura o de Bellas Artes o incluso mejor: con nuestros propios colegas de las Escuelas Taller, naturalmente si ellos quisieran.

Con nuestros alumnos hemos encontrado ciertos obstáculos, que aunque previstos, no por ello menos engorrosos y todo motivado por una cuestión muy simple: los tiempos.

A la hora de  confeccionar enfoscados y estucos, nosotros estamos siempre sujetos a unos tiempos de ejecución y de espera y ello porque las masas llevan sus ritmos y tenemos que adaptarnos. Claro que nuestros alumnos no tienen aún  la pericia necesaria para enfrentarse a estas tareas con la soltura de los profesionales de los que hablábamos antes y a ello tenemos que añadir las mermas en jornada debido a los desplazamientos ya que ha sido una experiencia compartida entre dos escuelas de diferente localidad. Ni que decir tiene que son jóvenes y a pesar de las clases teóricas,  les faltaba una visión del conjunto y de enfoque hacia el trabajo último de estos días, que era un estuco esgrafiado.

Fue curioso observar como el último día en el que empezaron a trasladar dibujos al estuco, mediante estarcidos y plantillas , su concentración aumentaba y se quedaban absortos en unos resultados que les iban sorprendiendo cada vez más.

 En el Grupo Vitruvio nos hemos propuesto que una de nuestras actividades sea la enseñanza de una forma práctica de estas técnicas, que aunque se han olvidado un poco, están resurgiendo con cierta fuerza en ámbitos profesionales de restauración y rehabilitación de edificios, ya sean privados o patrimoniales.

Por eso, Juan Rivas y Roberto Villalvilla, o sea nosotros mismos, así de claro, hemos llevado adelante esta idea, que ya nos rondaba por la cabeza hace tiempo y que se ha hecho realidad  gracias a la sugerencia de nuestro amigo Luis Escudero (monitor de pintura de E.T. Fundec) de colaboración entre la E.T. Paluzié II de Catarroja  y la E.T. Fundec de Valencia.
 

Otro de nuestros objetivos, menos tangible pero no por ello menos sólido, es  agradecer a Paco Azconegui y Mónica Martín, quienes nos han enseñado parte de lo que sabemos sobre la cal, así que desde aquí y si tenéis ocasión de verlo:  gracias.

El  hecho de enseñar técnicas de cal ya ofrece algunas dificultades, porque parece que hoy en día la cal no está de “moda” o es algo “pasado”. Incluso entre los propios profesionales no tiene buen cartel y a este aglomerante se le relega a poco más que para morteros bastardos en las faenas de alicatados o para colocación de suelos. Además en esta ocasión se añaden las dificultades propias del tipo de alumnado que en general hay en las Escuelas Taller.

Estamos hablando de unas técnicas, por lo menos en enfoscados y estucos, basadas en unos conocimientos claros acerca de la cal, áridos, pigmentos, dosificaciones, fraguados, endurecimientos, formas de aplicación y uso de herramientas. En definitiva son cosas que cualquier albañil conoce. ¿Conoce?.

Bueno pues esto es lo que hemos estado enseñando a nuestros alumnos estos días pasados en las jornadas, porque, claro, ellos aún no son albañiles.

LA CAL

¡Qué vamos a contaros que ya no sepáis!

Ya sabéis que hay de dos tipos de cal, aérea e hidráulica y que dentro de la aérea tenemos la más conocida en la obra, lechada cálcica, envasada en sacos, y después tenemos la cal grasa o de balsas de apagado y que se vende en forma de pasta en bolsas o bidones. 

Aunque naturalmente nos la podemos fabricar nosotros a partir de la cal viva o simplemente en un bidón grande de esos de 200 litros, echamos unos 120 a 140 litros de agua y después empezamos a añadir sacos de lechada cálcica (cal en polvo) removiendo constantemente. Al bidón que tenemos en Paluzié, le hemos echado 9 sacos.
A ese bidón dejadle por encima unos centímetros de agua, porque ya sabéis lo del ciclo de cal, y lo tapáis bien para que no entren impurezas. Esta cal va mejorando su calidad en unos meses hasta casi convertirse en cal grasa que ya sabéis, también, es la mejor para los estucos.

Del ciclo de la cal no vamos a decir nada porque de todos es conocido, y de todas formas es tema para otro trabajo más adelante, en este caso, teórico.

Hay más acerca de la cal, pero por el momento diremos eso de ....continuará.

ÁRIDOS, FRAGUADOS Y ENDURECIMIENTOS.

Los áridos son los encargados de dar la resistencia a los morteros y además  logran evitar las fisuras debidas a las contracciones del aglomerante. En el caso de los morteros de cal, también facilitan la carbonatación al establecer una fina red capilar por la que penetra el CO2 del ambiente.

Por lo tanto hay una estrecha relación entre un buen mortero y un buen árido. Pero entre todos los áridos hay que elegir uno. Para los enfoscados elegiremos un árido de alta resistencia mecánica en el caso de aplicarlo en exteriores, y en los interiores algo menor.

La arena mas adecuada es la cuarzosa, que se encuentra en abundancia en ríos y en el mar. La arena de río tiene los granos redondeados y por lo tanto los morteros son muy dúctiles y trabajables. La del mar solamente se puede utilizar lavándola adecuadamente.

La arena triturada y la de roca casi siempre son de machaqueo y llevan, por lo tanto muchos finos, lo que nos dará problemas con las fisuras y una merma en la resistencia obtenida. Se pueden utilizar en interiores o para mezclar con yesos.

La arena de sílice es muy buena porque es muy inerte, aunque sí que es cierto que reacciona con la cal produciendo silicatos cálcicos pero éstos aumentan las resistencias del mortero. Son bastante conocidas las de Segovia y su precio también, claro.

En cuanto a los estucos, utilizaremos exclusivamente machaqueo de mármol, o sea, mármol triturado en forma de arena y de diferentes calibres, siendo más convenientes los del calibre 2, 1’2, 0’8 mm. y el polvo que está entre 350 y 400 micras de diámetro.

En España tenemos el mármol blanco de Macaél, que es bastante duro y son muy angulosos sus granos, lo cual facilita la fijación de los pigmentos.

En cambio, en el mármol blanco de Carrara (Italia), son mas finos los granos y algo más redondos por lo que se obtienen una superficies muy finas al tacto.

En los fraguados y endurecimientos es en donde hay que andar con sumo cuidado; y a nuestros alumnos realmente les cuesta comprender y controlar los tiempos necesarios y los puntos óptimos entre una capa y otra.

Tened en cuenta que estamos hablando de aplicar 2 ó 3 capas en el caso de enfoscados  en una pared moderna y de otras 3 capas, normalmente, para los estucos, y que casi cada capa se aplica de una forma diferente y con diferentes herramientas. En definitiva, vamos a tender en una misma pared 5 ó 6 capas, con unos tiempos de espera entre cada una  y que están en función del calibre del árido, la dosificación elegida, la ubicación de la pared y la climatología.

Pues todo esto es lo que hemos intentado enseñar, durante  estas jornadas sobre la cal, a los alumnos de nuestras escuelas. Y francamente el resultado ha sido alentador y muy satisfactorio.

En los estucos nos propusimos que nuestros alumnos lograsen realizar lo que llamamos estuco fino mate y estuco destonificado, realizando encima de ellos unos esgrafiados a dos colores. Para trasladar los motivos de esgrafiado al estuco utilizamos plantillas y estarcidos.

Y aquí es donde se animó el cotarro y los chavales y chavalas comprendieron cual era la razón de tanta capa y tanto cuidado con las masas y los pigmentos.

Nos ha dado mucho trabajo esta experiencia, la verdad, pero ha sido divertido. Incluso hemos tenido visitas para ver de que se trataba todo aquel jaleo.

Nos visitó Román Royo, Director Territorial de Formación del SERVEF, que nos alentó en la iniciativa.

También nos visitó Tomas García, “formador de formadores”, del Centro SERVEF de Paterna (Valencia) y del cual muchos hemos sido alumnos. Amparo Pinter, colega monitora de pintura en la escuela de Llíria, se acercó con sus famosos “books”, para ver que "eso de los estucos y las masas coloreadas en la paredes".

De otras maneras también nos han animado mucho Mar Moreno, directora del T.E. del Monasterio Santa María de la Valldigna y Antonio Moriel, director de la E.T. Laurona, de Llíria. Francisco Javier Álamo, confeccionó unos estupendos fratases de madera y Javier Campos nos transformó y arregló las llanas y paletines.

Y por supuesto no podemos olvidarnos de Concha Sancho-Tello, directora de la E.T. Paluzié II y Mariano Bueno, director de la E.T. Fundec, que se han encargado de una parte del trabajo que, aunque no es de albañilería, es muy “árido”: las comunicaciones y el trato con las instituciones.

Naturalmente no nos olvidamos de nuestros alumnos que se “enrollaron” muy bien y que esperamos que les haya sido provechoso.

A todos vosotros: gracias.


 

 

 

 

 

 

todos juntos



en el aula


 

 

 

 




paleteado y fratasado


 

 

 

 




visita de Román Royo


 

 

 

 



primera capa de mármol


 

 

 

 

 

mezclando pigmentos


 

 

 

 


 

primera capa de estuco con árido de mármol



 

 

 

 


 

segunda capa de estuco con árido de mármol


 

 

 

 

 

 


 

esgrafiado sobre última capa de estuco


 

 

 

 


 

esgrafiado sobre última capa de estuco


 

 

 

 


 

fratases de madera


 

 

 

 


 

pigmentos minerales

como habéis podido observar, realmente no hemos entrado a explicar como hemos realizado los enfoscados y los estucos y de la cal,  los materiales y de las herramientas poco hemos dicho porque serán temas que os presentaremos mas adelante.

 

PROGRAMA  
1ª jornada. MARTES 13 DE DICIEMBRE DE 2005  
  - SALUDOS Y PRESENTACIONES

- AULA Y EQUIPO DOCENTE. BREVE INTRODUCCIÓN DE LOS OFICIOS

TRADICIONALES Y LA RECUPERACIÓN DE LOS MISMOS

- DESCANSO – ALMUERZO

- EXPOSICIÓN TEÓRICA. INTRODUCCIÓN A LA CAL

- INICIO 1ª SESIÓN PRÁCTICA. ENFOSCADOS A DOS CAPAS (PALETEADO Y FRATASADO).

- LIMPIEZA DE ENTORNO Y FINAL DE LA JORNADA
2ª jornada. MIÉRCOLES 14 DE DICIEMBRE DE 2005  
  - EL CICLO DE LA CAL. ÁRIDOS. PIGMENTOS. HERRAMIENTAS

- INICIO 2ª PRÁCTICA. PREPARACIÓN DE LAS MASAS

- DESCANSO – ALMUERZO

- EJECUCIÓN PRÁCTICA DIFERENTES ESTUCOS (ENLUCIDOS Y     ESGRAFIADOS)

- LIMPIEZA DE ENTORNO Y FINAL DE JORNADA.
3ª jornada. JUEVES 15 DE DICIEMBRE DE 2005  
  - INICIO 3ª PRÁCTICA. CONTINUACIÓN PRÁCTICA DÍA ANTERIOR

- DESCANSO – ALMUERZO

- EJECUCIÓN PRÁCTICA Y TÉCNICA DE ESTARCIDOS

- EJECUCIÓN PRÁCTICA ESGRAFIADOS

- ENTREGA DE CERTIFICADO DE ASISTENCIA. CHARLA Y DESPEDIDA.
OBJETIVOS  
 
  • convivir y compartir experiencias con grupos de trabajo similares de ambas escuelas taller.
    recuperar un antiguo oficio artesanal.
  • adquirir conocimientos teóricos sobre la realización de estucos.
  • adquirir destrezas manuales en la realización de estucos.
  • realizar prácticas con herramientas y materiales particulares de los morteros de cal y estucos.
  • realizar módulos teóricos y prácticos en un entorno de trabajo diferente al habitual